Comenzar el embarazo con un aumento de peso saludable, de manera apropiada, por lo general se traduce en un menor riesgo de complicaciones para vos y tu hijo; sin embargo, las mujeres que tratan de perder peso antes de la concepción deberán detenerse una vez que se encuentren embarazadas.

Las recomendaciones del aumento de peso y el monitoreo del mismo durante el embarazo varían alrededor del mundo. Varios países en Europa, por ejemplo, no pesan a las mujeres después de su primer visita prenatal, mientras que otros han desarrollado curvas de población específica de aumento de peso durante el embarazo con base en la investigación del aumento de peso y los resultados del embarazo en sus países. En el 2004, el Reporte de la Consulta de Expertos mixta de la FAO/WHO/UNU sobre los requisitos de energía humana declaró:

“Esta consulta avaló la recomendación de la WHO respecto a que las mujeres saludables y bien nutridas deben subir de 10 a 14 kg [22 a 30,8 libras] durante el embarazo, con un promedio de 12 kg [26,4 libras], con el fin de aumentar la probabilidad de nacimientos de bebés a término con un peso promedio de 3.3 kg y para reducir el riesgo de complicaciones fetales y maternas.”

De acuerdo con la consulta de expertos, las mujeres con bajo peso (con un índice de masa corporal, BMI <18.5) deben esforzarse para subir de peso cerca del tope del rango (14 kg), mientras que las mujeres con un BMI >25 pueden beneficiarse con un aumento de peso cerca del extremo inferior del rango.

Necesidades de nutrientes durante el embarazo y la lactancia

Una dieta balanceada que respalde el aumento de peso materno apropiado, y que cumple con las necesidades de nutrientes maternos y fetales, contribuye a la creación de un ambiente intrauterino favorable. Sin embargo, debido a una variedad de razones, las mujeres embarazadas y en período de lactancia por lo general no consumen las cantidades recomendadas de nutrientes esenciales. La ingesta inadecuada de micronutrientes durante el embarazo y la lactancia se ha atribuido a factores como el incremento en las necesidades nutricionales, la edad materna, la geografía y el estado socioeconómico.

En las siguientes secciones, se resumen las ingestas recomendadas de energía y de macro y micronutrientes durante el embarazo y la lactancia.