En esta etapa deberás tener mucha paciencia a la hora de darle su primer alimento sólido ya que la rechazará de manera natural porque es un sabor que él aún no identifica y tendrá que irse acostumbrando poco a poco a éste y a los nuevos sabores que le vayas dando, los cuales deberán de ser en pequeñas cantidades.

Aquí te compartimos una pequeña lista de señales con la que podrás saber si tu bebé está listo para probar alimentos sólidos:

  • Puede mantenerse sentado sin ayuda.
  • Puede detener la cabeza erguida sin apoyo.
  • Logra hacer movimientos como si estuviera masticando.
  • Abre su boquita cuando mira que la cuchara se dirige hacia a él.
  • Puede remover la comida de la cuchara con su boquita y lengua.

Además de que puedas notar estas señales en tu bebé, recordá que antes de empezar a brindarle a tu bebé alimentos sólidos, lo debés consultar con su pediatra.

¿Qué hacer y qué no?

  • No utilices la vajilla fina

La mayoría de los niños pequeños prefieren comer solos. Permitiselo sin descuidarlo, pero aunque estés al pendiente te aconsejamos que le des de comer con platos, vasos y cubiertos de plástico para que no se rompan y puedan llegar a lastimar a tu pequeño.

  • Fijate si se mete la comida a la boca

Preguntale a tu doctor si es necesario darle alguna fórmula o complemento vitamínico infantil. Sobre todo si tira la mayor parte de la comida. Así sabrás que obtiene los nutrientes que probablemente falten en su dieta.

  • Llevá un horario para las comidas

Servile las comidas más o menos a la misma hora así podrás crearle un hábito alimenticio correcto.

  • Tranquilizalo antes de que coma

Calmarlo un poco antes de comer le puede ayudar a concentrarse, lo que le permitirá comer mejor y su cuerpo aprovechará mejor los alimentos.

  • No lo obligues a comer alimentos que no sean de su agrado

Si no le gusta algo, no lo obligues. Volvé a ofrecérselo otro día en menor cantidad y mezclalo con cosas que sean más de su agrado. intentalo varias veces y probá con combinaciones diferentes que creas le puedan gustar.

  • No lo obligues a que se acabe todo

Si ya está satisfecho, dejalo. Pero asegurate que no baje su apetito continuamente o que no esté comiendo a deshoras.

  • No le ofrezcas alimentos con los que pueda ahogarse

Por ejemplo, no le des zanahorias enteras, nueces, dulces redondos y macizos, cerezas crudas con semillas.

  • Motivalo y felicitalo

De manera cariñosa y sin ejercer presión hacé que poco a poco termine sus alimentos y una vez que lo haya logrado felicitalo haciendo que se sienta bien, pero recordá no recompensarlo. 

Cualquier duda consultá a tu médico.