¿Qué es la autoestima?

Autoestima es la valoración que se tiene de uno mismo. Si bien la autoestima no puede tocarse, verse ni escucharse, está presente en cada acto de la vida de los niños y las niñas, en la forma en la que sienten y expresan los sentimientos. No tiene que ver con sentirse o no perfecto, que de hecho nadie lo es, sino con el reconocimiento de ser merecedores de cariño y aceptación.

¿Por qué es importante la autoestima?

La autoestima no es un bien material que uno quiere tener pero se puede prescindir de ello; los niños y niñas necesitan tener autoestima. Ustedes, los padres, a menudo escuchan o leen de diversos lugares palabras o frases acerca que alguien tiene elevada o baja autoestima, sin a veces detenernos a conocer la exacta dimensión que supone este concepto. Tener elevada autoestima le permite a los niños prepararse mejor y sentirse orgullosos de ellos mismos y de lo que hacen. Les brinda la fortaleza para poder probar nuevas alternativas y poder creer en sí mismos.

El pediatra debe ocuparse de todos los aspectos que hacen a la salud de niños y adolescentes y acompañar a las familias en este quehacer. El control de la fiebre y el tratamiento de las anginas son tareas fundamentales, pero también sabemos de la importancia que para la salud tiene que un niño o niña se sienta emocionalmente bien. El fracaso escolar, por ejemplo, es un elemento que afecta especialmente a niños y adolescentes y compromete severamente la autoestima. Los/las adolescentes que tienen elevada autoestima presentan mejor rendimiento escolar, pueden hacer amigos con mayor facilidad y enfrentan mejor las dificultades. El tener elevada autoestima favorece la realización de buenas elecciones respecto del cuerpo y la mente. Esto es especialmente importante en el período de la adolescencia; si los jóvenes se sienten seguros y confiados, podrán estar seguros de sus propias decisiones.

¿Cómo es posible promover u orientar la autoestima?

Todos, niños, adolescentes y adultos pueden experimentar oscilaciones de la autoestima, en diferentes etapas de la vida y por diversas circunstancias. El reconocimiento de que la autoestima puede ser mejorada y cultivada como al regar una planta, es un buen paso para lograrlo. Es esencial que los padres conozcan aquellos elementos que afectan la autoestima y los que la favorecen. La crítica constante aún sin querer hacerlo, el énfasis en lo negativo, son factores que definitivamente afectan la autoestima. Cada persona en contacto con niños y adolescentes tiene un compromiso ineludible en la construcción de la autoestima en la infancia; no se trata de no llamar a las cosas por su nombre ni de mantener a los niños entre copos de algodón, sino rescatar los aspectos positivos que son muchos, en vez de solamente señalar lo que no parece correcto.

Considero de importancia destacar que si bien las experiencias vividas en la infancia son esenciales, la autoestima puede forjarse a lo largo de la vida. Es de utilidad rodearse de la ayuda y sostén de el/la pediatra, quién podrá determinar si es necesaria alguna acción adicional para cada niño o niña en particular.

Articulo cedido por tvcrecer. Se agradece a la  Dra. Irene Melamed

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