Es difícil ser madre de un bebé que está molesto y llora mucho, pero es aún más difícil cuando no sabés si el comportamiento del bebé es debido a su temperamento o a un problema potencial para la salud. Si no desaparecen las molestias andá a tu pediatra en cualquier momento.

 

La localización de la causa
Una forma de medir si hay algo más detrás de las molestias de tu bebé es observar cómo actúa cuando le das de comer o poco tiempo después. Vas a tener que prestar atención a estos posibles signos de problemas.

Reflujo del bebé

Todos los niños experimentan algún grado de reflujo gastroesofágico. Pero algunos bebés tienen problemas de reflujo más severo. La fuerza de vomitar puede provocar asfixia.

Flatulencia

El estómago de tu bebé puede estar hinchado, se siente duro o tenso. Puede levantar las piernas o dejarlas rectas, apretar los puños y así, liberar gases.

Los signos de cólico

Si tu bebé no deja de llorar a pesar de que no tiene hambre, no está cansado o no necesita un cambio de pañal, él podría tener cólicos. El cólico tiende a seguir un patrón de tres en tres: el llanto por más de tres horas al día, durante más de tres días a la semana y durante más de tres semanas.

Los problemas respiratorios

Una tos crónica, goteo nasal persistente y áspero o respiración sibilante pueden indicar alergia.

Estreñimiento

Las heces de tu bebé pueden tener un aspecto como pequeñas bolitas de conejo o una bola dura. También se puede notar algo de sangre. No juzgués si tu bebé está estreñido por la frecuencia con la que tiene un movimiento de intestino. A veces, los niños sanos pueden pasar varios días sin ir al baño.

Si tu bebé tiene diarrea, notarás que es frecuentemente acuosa y maloliente. Dado que los bebés que tienen diarrea pueden deshidratarse, tenés que llamar a su médico.

¿Qué está pasando?
Innumerables cosas pueden estar causando el comportamiento de tu bebé, por lo que es importante consultar a tu pediatra. Una de las condiciones a considerar es alergia a la proteina de la leche de vaca. Los bebés que tienen alergia a la proteina de la leche de vaca pueden reaccionar de muchas maneras diferentes a la proteína que se encuentra en la leche de vaca. La mayoría de los bebés experimentan reacciones alérgicas de leves a moderadas, como cólicos, reflujo, diarrea, estreñimiento, gases, erupciones en la piel y problemas respiratorios.

¿Qué es la alergia a la proteína de la leche de vaca?
Los bebés con alergia a la proteína de la leche de vaca, experimentan reacciones alérgicas a ciertas proteínas como la caseína y el suero en la leche. Normalmente, el sistema inmunológico de su bebé lo mantiene sano por defenderse de los gérmenes que causan enfermedades. Pero a veces, el sistema inmunológico de un bebé reacciona equivocadamente a las cosas que no son una amenaza para la salud. Por razones que no están claras, el sistema inmunológico de un bebé con alergia a la proteína de la leche de vaca ve a ésta como un invasor no deseado y nocivo, similar a un virus causante de enfermedades.

¿Qué debo hacer ahora?
El pediatra debe evaluar a tu bebé. Si tu médico sospecha que tu bebé tiene alergia a la proteína de la leche de vaca, se puede sugerir la eliminación de la proteína de la leche de vaca de la dieta de tu bebé. Esto no es tan difícil como parece. Los bebés amamantados pueden estar expuestos a fragmentos de proteínas de la leche de vaca provenientes en la leche materna cuando sus madres consumen productos lácteos. La leche materna sigue proporcionando la mejor nutrición para tu bebé, así que no debés dejar de amamantar. En función de las recomendaciones de tu médico, puede que tengas que hacer algunos cambios en la dieta, tales como la eliminación de los productos lácteos.
Una vez que se hagan los cambios en la dieta y las reacciones alérgicas estarán controladas. Acá hay más buenas noticias:

 

No te vas a enfrentar a toda una vida de decir no a las súplicas de tu hijo por el helado, fideos con queso y vasos de leche fría. Más del 90% de los niños superan la alergia a la leche de vaca en el momento de cumplir los tres años de edad. A medida que tu bebé crece, tu médico puede recomendarte que comiences a introducir los alimentos elaborados con leche de vaca. Esto siempre debe hacerse con cuidado y bajo la supervisión de un médico.