Lo que sea que decidas, piensa esto. Un niño amado, cuidado y emocionalmente bien adaptado prosperará, sin importar que tenga una mamá que trabaja o que se queda en casa. Si estás feliz, tu bebé también lo estará.

Intenta no volver a trabajar demasiado pronto. Estas son algunas de las cosas a considerar al regresar al trabajo:

Si es posible, date a ti y a tu bebé tres o cuatro meses para conocerse y establecer algunos horarios. Evita otros cambios mayores al mismo tiempo, como pasar a un nuevo trabajo.

Considera tus opciones

Quizá no tiene que ser un trabajo de tiempo completo, o no del todo. Muchas mujeres comparten el trabajo o laboran con un horario flexible o parcial, o trabajan por cuenta propia. Además, la tecnología contemporánea hace más fácil que nunca comunicarse a distancia.

Asegura el cuidado de tu pequeño desde el inicio

Explora distintas opciones para el cuidado de tu pequeño para elegir la mejor. Algunos prefieren el ambiente social de una guardería, mientras que otros buscan la compañía de uno a uno o en casa con una niñera o una nana. Las mejores guarderías usualmente tienen lista de espera, así que es mejor apuntarlo tan pronto nazca.

Crea una estrategia para extraer y complementar

Si estás pensando en extraer leche en el trabajo, habla con alguien a cargo acerca de un lugar limpio y privado para bombear. Algunas compañías grandes tienen programas in situ para ello. Si tu plan es complementar con fórmula, asegúrate de haber introducido a tu bebé al concepto unas pocas semanas antes de que vuelvas al trabajo.